La ciencia y la técnica avanzan y dan pasos agigantados, por lo que los educadores que no vamos de la mano con los adelantos del mundo moderno corremos el riesgo de quedar desfasados en estos campos. Este atrazo en la educación traería, como consecuencia, un atrazo en la cultura científica y tecnológica de los países.
El objetivo de la educación formal debe ser el "aprender a pensar" y "aprender los procesos" del mismo aprendizaje para comprender el cambio y estar buscando, aprendiendo y construyendo constan-temente las soluciones a los nuevos y diversos problemas que plantea la sociedad. Este educando com-prenderá que la capacidad para solucionar adecuadamente los desafíos en situaciones nuevas es más importante que repetir soluciones viejas.
Por eso las personas deben ser cada vez más capaces de enfrentarse a un mundo cambiante y buscar soluciones nuevas para los nuevos problemas en lugar de hacerlo pensando en las soluciones del pasado.
Esta investigación procura establecer las posibilidades del pensamiento lógico y particularmente de la creatividad. Por ello nos era imprescindible conocer qué inquieta el pensamiento del educando, có-mo procesa las ideas y por qué medios logra la asimilación del conocimiento. Comprender el pensa-miento del hombre implica conocer su desarrollo desde el nacimiento, más aún desde su concepción misma.

 

No podemos pretender la emulación de lo natural si aún no somos capaces de dimensionar adecuadamente nuestra propia naturaleza. Esto es, no se puede conseguir una inteligencia artificial donde no se ha cimentado la inteligencia natural.
El ser humano aún tiene un largo camino para establecer el dominio de sus propias facultades. No podemos caer en lo peligroso de subordinarnos a las calculadoras. La evolución acelerada de la ciencia y técnica nos obliga a tratar con especial cuidado la salud física y mental del ser humano, sobre todo en lo concerniente al desarrollo evolutivo de su capacidad intelectual, que está en nuestras manos.
Al ser preciso informarnos sobre el ejercicio de la inteligencia, el desarrollo del pensamiento y la elaboración de conceptos, fue necesario conocer el resultado logrado por otros investigadores en tareas similares. Lo que permitió que analizáramos innumerables publicaciones y obtener de ellas valiosos aportes. Así fue sorprendente conciliar inquietudes con un gran profesional JEAN PIAGET. La psicología del desarrollo intelectual propuesta por este Psicólogo es el soporte medular de esta investigación.