ULTRASONIDO DURANTE EL EMBARAZO
Durante los ultimos años se ha visto un aumento
vertiginoso en el uso del ultrasonido diagnóstico en
medicina, y la gíneco-obstetricia no ha escapado a ese
avance. De hecho, se puede decir que en ese campo de la medicina
es donde más se utiliza este recurso diagnóstico.
En la actualidad existen a través de nuestro país
múltiples clínicas privadas y del Seguro Social
adonde las mujeres embarazadas acuden con el fin de que se les
realize un ultrasonido, ya sea por indicación médica
o simplemente por el hecho de saber como se encuentra su bebé.
Debido a esto creo conveniente que las parejas que están
experimentando un embarazo tengan una información adecuada
acerca de este maravilloso método diagnóstico.
La información aquí expuesta tiene como base
las preguntas del boletín "What You Should Know About
Your Obstetrical Ultrasound Examination" (Lo que usted debe
saber acerca de su examen de ultrasonido obstétrico)
del American Institute of Ultrasound in Medicine (AIUM), una
organización constituida por médicos, sonografistas
y científicos de todo el mundo, interesados en el ultrasonido.
¿Qué es el ultrasonido?
El ultrasonido tiene su base en la capacidad que tienen ciertos
cristales llamados piezoeléctricos, de modificar su forma
y emitir una onda sónica al ser estimulados por una corriente
eléctrica o por el eco de la onda inicialmente emitida.
A diferencia del sonido ordinario que conocemos, este es de
alta frecuencia (ultrasonido). Al enviar dichas ondas hacia
los tejidos del cuerpo, se producen "reflejos" o ecos de diferentes
frecuencias conforme van pasando por las diferentes estructuras
internas, los cuales son "recogidos" por el transductor que
es el aparato que alberga los cristales y que se pone en contacto
con la piel de la paciente. Los ecos recibidos son entonces
procesados por una computadora que los interpreta y los convierte
en puntos en la pantalla de un monitor, que a la postre formarán
las imágenes características del ultrasonido (Fig.1).
El ultrasonido también es llamado ecografía o
sonografía.
¿Por qué debe usted realizarse un examen de ultrasonido?
La razón más común por la cual se lleva
a cabo un ultrasonido es con el fin de ayudar al médico
a determinar la edad del feto o para verificar que el crecimiento
del bebé ha sido el apropiado. El médico tratante
podrá querer también saber la posición
fetal, la posición de la placenta, el número de
fetos, la cantidad de líquido amniótico y si el
feto es portador de algún defecto congénito. Veamos
un saco gestacional de 5 semanas en la Fig.2.
La ecografía puede ser realizada también con
el objeto de comparar resultados con otros exámenes que
usted se haya hecho previamente. En algunos casos el ultrasonido
tiene que ser realizado muy temprano en el embarazo, por ejemplo
en sangrados que se presentan en las primeras semanas de gestación.
En esos casos puede ser necesario recurrir a un transductor
especial que se coloca en la vagina, permitiendo ver al saco
gestacional y al e mbrión con mayor claridad. A ese estudio
se le llama ultrasonido vaginal o endovaginal.
¿Hay algún tipo especial de preparación para
el examen?
Dependiendo de la edad de su embarazo, la única preparación
que se necesita es tener la vejiga urinaria llena, lo cual puede
conseguirse tomando de 4 a 6 vasos grandes de agua una hora
antes del examen. Esta indicación generalmente se les
da a pacientes con menos de 16 semanas, debido a que las ondas
de sonido de alta frecuencia viajan mejor a través de
los líquidos, no así a través del gas o
del aire. El útero o matriz está localizado en
la pélvis, por detrás de la vejiga; cuando está
vacía, los intestinos conteniendo aire se interponen
entre el útero y el transductor lo cual imposibilita
realizar un estudio sonográfico adecuado. Por lo anterior
es necesario llenar la vejiga para que desplaze a los intestinos
hacia una posición más alta y actúe como
una ventana que permite ver el útero y su contenido.
Igualmente facilita la exploración de los ovarios y las
zonas adyacentes a la matriz, lo cual nos brinda la posibilidad
de detectar tumoraciones o enfermedades concomitantes con el
embarazo.
¿Le producirá daño o le dolerá?
Prácticamente no hay dolor asociado al estudio de ultrasonido,
aunque puede existir cierto malestar por tener la vejiga llena.
Un gel que actúa como líquido de acople y sirve
para facilitar la transmisión del sonido, es aplicado
a la piel de su abdomen, esto facilita el desplazamiento del
transductor sobre la piel sin que cause molestia, a la vez que
provee un mejor contacto (acople) entre la piel y el transductor.
Algunas veces este gel se encuentra ligeramente frío
y se limpia fácilmente con una toalla de papel. Una buena
idea es vestir ropa fácilmente lavable y que no de mucha
dificultad al exponer el abdomen. El gel es soluble en agua.
¿Pueden verse los movimientos del bebé?
Efectivamente, los movimientos del bebé pueden verse
durante la realización de un ultrasonido, pero esto va
a variar dependiendo de la edad de gestación del feto.
Los movimientos son mejor apreciados por la madre durante un
estudio de ultrasonido entre las 11 y 20 semanas, ya que el
tamaño del feto permite ver en una sola pantalla a todo
el bebé, sin embargo se pueden apreciar movimientos del
embrión tan temprano como a las 8 semanas y desde las
6 ó 7 semanas puede verse la actividad del corazón
del embrión. Al principio del embarazo la madre podrá
notar que su bebé tiene movimientos que ella ni siquiera
siente.
¿Quién realizará el examen?
En los Estados Unidos la mayoría son realizados por
técnicos en ultrasonido, que son profesionales de la
salud especialmente entrenados en ultrasonido y luego las imágenes
tomadas son interpretadas por un médico. En algunos casos
el médico la puede examinar para confirmar o esclarecer
hallazgos dudosos. En nuestro país los ultrasonidos obstétricos
son realizados en su mayor parte por médicos radiólogos
o por gíneco-obstetras que han recibido entrenamiento
en ultrasonografía ginecobstétrica. Lo importante
es que usted verifique que el médico que vaya a realizar
el examen haya recibido entrenamiento y que el equipo reúna
las condiciones necesarias para realizar un buen examen.
¿Necesitará más de un examen de ultrasonido?
Existen muchas razones de tipo clínico o ultrasonográfico
por las cuales el médico puede ordenar más de
un ultrasonido durante el embarazo. Lo que es importante mencionar
aquí es que los exámenes ecográficos deben
ser indicados por un médico, con el fin de orientar al
examinador en que debe buscar y a que área debe ponerle
más énfasis. No es recomendable llegar a una clínica
a pedir que le hagan un ultrasonido sin una indicación
precisa.
¿Cuál es el sexo del bebé?
Dependiendo de la edad de gestación y de la posición
del bebé algunas veces es posible ver el sexo. Existen
casos en los cuales no es posible determinarlo. En muchas ocasiones
se escucha a las mujeres comentar que a una amiga o a una vecina
le dijeron que era niña y nació varón,
y se escuchan expresiones negativas hacia el ultrasonido en
cuanto a la capacidad de determinar el sexo certeramente. En
realidad el ultrasonido no se equivoca, el que se puede equivocar
es el médico, por lo tanto una costumbre saludable es
no realizar ultrasonidos sólo para saber el sexo y si
se va a hacer, el médico debe comunicar el resultado
de la exploración genital del feto, solo si está
absolutamente seguro del sexo fetal.
¿Es seguro el ultrasonido?
El ultrasonido en la práctica médica ha sido
utilizado desde finales de los años 50 y desde entonces
se han realizado múltiples estudios orientados a buscar
posibles efectos dañinos sobre el ser humano, específicamente
en los fetos y hasta la fecha no hay efectos de ese tipo asociados
con el uso médico de la ecografía. El amplio uso
clínico del ultrasonido diagnóstico por muchos
años no ha revelado ningún efecto deletéreo
y los estudios en seres humanos no han mostrado lazos directos
entre el uso del ultrasonido diagnóstico y cualquier
resultado adverso. Aunque existe la posibilidad de que puedan
ser identificados efectos biológicos en el futuro, la
información actual indica que los beneficios para las
pacientes exceden grandemente a los riesgos, si existiera alguno.
¿Un examen de ultrasonido garantiza un bebé normal?
Definitivamente la respuesta es no. El detectar o no anomalías
fetales depende de muchos factores. Por ejemplo la posición
del bebé o el tamaño puede que no permitan ver
ciertas anomalías. Otro factor es el tipo de anormalidad,
el tamaño de esta y la época en la cual se lleva
a cabo el estudio.
Para mandar un mensaje de correo electrónico:
tcarranza@setinedic.edu.pe
Texto proporcionado por el
Dr. Carranza.