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INEDIC
La Empresa en Internet


En Internet están las compañías tradicionales -las que se llaman "de la vieja economía"— que han decidido utilizar la red para gestionarse mejor y adaptarse al cambio que sea.

La última tarea importante que llevé a cabo en la General Electrics, en los últimos tres años, fue convertirla en una empresa en la que Internet era la clave para cualquier proceso.

En aquel momento, en la General Electrics había negocios en los que nos habíamos marcado como objetivo, por ejemplo, descartar el uso de fotocopiadoras e impresoras para hacer que la información fluyese por la red en el momento en que se necesitase y para eliminar pasos burocráticos en lo que son los procesos de toda la vida.

Evidentemente, hacer una cosa de este tipo obliga a las empresas a pensar desde un punto de vista de proceso y no desde un punto de vista funcional. Esto es un cambio radical en las mentalidades de los que hemos ascendido, los comerciales, los de producción, los de tecnología.

El servicio al cliente, por ejemplo, no es lo que vende, sino el que vende, el que produce, el que diseña el producto, el de marketing, el financiero, el que reclama no sé qué, etc. De entre las compañías tradicionales, las que utilicen esta herramienta como mejora de sus procesos pueden conseguir una eficiencia que era imposible conseguir con cualquier otro tipo de herramienta. Éste sería el tercer punto que estoy tocando aquí.

Por tanto, para mejorar los procesos hay que comprar mejor; queda claro: si tengo acceso a una globalidad de proveedores del producto que quiero, las posibilidades que tengo de comprarlo mejor son infinitamente superiores que si sólo puedo dialogar con dos señores.

Y, finalmente, al crecer podemos acceder a nuevos mercados a los que, por las razones que sea, incluso de disponibilidad económica, no habríamos podido acceder. Por tanto, tenemos una oportunidad de crecimiento que, sin una herramienta de este tipo, no hubiéramos podido desarrollar.

¿Quién más hay en el mundo de Internet? Y ahora vayamos a las empresas propiamente dichas "de Internet". Están las empresas que se dedican a dar acceso a los usuarios de la forma que sea, a través de un ordenador, de un teléfono, de un móvil, de un satélite o de una televisión. Aquí pasará como con todo: si a alguien le gusta el transporte, un día se desplaza en coche, un día en moto, un día en bicicleta.

Aquí sucede lo mismo: quiero tener una información y, según donde esté, utilizaré un medio determinado para acceder a aquella información. Hay otro tipo de empresas que se han dedicado a elaborar y distribuir contenidos: páginas de diarios, películas, lo que queráis; los contenidos, eso sí, interactivos, por aquello que os he explicado antes, y no me quiero extender. Y, finalmente, las compañías que se dedican al comercio electrónico propiamente dicho, sin tener en cuenta ninguna de las dos cosas anteriores, y que emplean únicamente Internet como su canal de distribución.

Lo que quiere decirse es que, por tanto, hay tres cosas distintas: suministrar el servicio, dedicarse a la parte de contenidos (que es lo que hace que las personas entren y les interese permanecer allí) y dedicarse a vender. Así pues, Internet no significa estas tres cosas mezcladas, son tres cosas distintas. Y creo que el hecho de asociar Internet con cuatro individuos que se dedican a vender no sé qué ha perjudicado mucho desde el punto de vista de imagen de este sector.