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En los últimos
tiempos se habla con insistencia de los contenidos en INTERNET.
Este tema también se trató con la aparición
del VHS, de la propia PC y más aún con la irrupción
de los multimedia; pero con INTERNET esto se hizo más notable
y es exigencia fundamental. Entonces, ¿contenidos?, ¿quién
los produce?, ¿dónde están?.
¿Qué son
los contenidos en INTERNET? Las páginas amarillas, ¿lo
son? En cierta forma, pero de nivel de referencias. Las biografías
de personajes célebres, ¿lo son? Idem. ¿Existe
una clasificación de los contenidos? Veamos, aún no
se ha estructurado una taxonomía de contenidos en INTERNET;
sin embargo, propondremos una tabla clasificadora, la misma que
ubica a los contenidos como parte de las fuentes de información,
que es el marco general, en el siguiente cuadro:
Una carta simple, a
la misma ciudad, tomaba ocho a diez días en llegar, hoy de un día
para otro. Si el emisor y el receptor tienen su computadora, la
carta llega en un instante utilizando el correo electrónico.
El proceso de toma
de decisiones ya no requiere de la presencia física de los directores
de las empresas, ellos pueden tener una videoconferencia y debatir
los temas de su interés, sin importar en que país están; verse a
través de su computadora portátil con una cámara de video incorporada,
discutir, decidir e imprimir documentos en los que su firma digital
acredita las decisiones. Estas mismas tecnologías las emplean los
niños para recibir clases a distancia; por ejemplo, para aprender
a tocar el piano, con un profesor desde Viena que dirige a sus alumnos
en Tokio, Nueva York. o cualquier otra ciudad.
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Fuentes de información
en INTERNET
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PORTAL
(Conjunto de páginas WEB asociadas por algún
criterio en particular; pe: El Portal del Estado, que reúne
a las páginas WEB de todas las entidades estatales).
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Página WEB
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Referencias (biografías u otras narraciones
en general del tipo libro electrónico);
Enlaces (individuales o por tablas, que conducen a otras páginas
afines);
Servicios: comerciales, en línea o fuera de línea
(útiles en compra venta por catálogo electrónico
o acceso a vitrina electrónica, con atención personalizada,
generalmente vía chat); transaccionales en línea
(banca).
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Contenidos para programas de entrenamiento, en
línea o fuera de línea (útil para empresas
de todos los tamaños o para programas de difusión
o de enseñanza en técnicas diversas a médicos,
campesinos, entre otros);
Contenidos para experiencias de aprendizaje formativas, en línea
o fuera de línea (útil en escuelas y universidades,
estos comprenden el proceso de desarrollo integral del estudiante
o participante).
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Prof. Guillermo Ruiz
Guevara.
Ambos niveles constituyen fuentes de información. Sin embargo,
en el primer caso son aplicaciones WEB que pueden estar soportadas
por una base de datos; pero las segundas abarcan mayor sofisticación,
incluyendo vídeo y, sobre todo, metodologías especificas
conducentes a generar un tipo de aprendizaje, por lo tanto contienen
guías para el docente; éstos, obligadamente, están
desarrollados sobre criterios pedagógicos y formatos que
superan los tradicionales libros; y, otro aspecto, no menos importante,
es la opción de interactividad, es decir, la relación
en línea del educador y el educando.
Se espera que nadie
pretenda calificar un libro electrónico como contenido; primero
porque si es lo mismo que el libro en papel, pues es muy caro utilizar
la PC, déjenlo en libro, es más barato y eficiente,
aún si le ponen algo de vídeo a la versión
electrónica. La enciclopedia multimedia ENCARTA, por ejemplo,
es un buen material de referencias, pero no un contenido educativo,
en estricto. Lo importante es la inclusión de la guía
para el profesor o instructor, según el caso; un contenido
es un material disponible para su aprovechamiento como material
didáctico, en el más amplio sentido del término.
Entonces, ¡cuidado! pues las fuentes de información
no son contenidos educativos "per se". Y aquí está
el asunto a tratar, neurálgico para fundamentar el empleo
de INTERNET en las escuelas, en las universidades y en cuanto programa
de entrenamiento se diseñe.
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Recientemente,
en una reunión muy concurrida y amena, conversé con
un señor ministro de Educación, el cual muy suelto
de huesos comentó: "... firmaremos un convenio para
levantar una red de contenidos entre los países de Latinoamérica
..." (¿¡!?). Primero, disculparemos tal expresión
pues el ministro citado (reservaré su nombre, por respeto
a él y a los educadores) no está obligado a ser un
experto en la materia. Pero, una red de referencias no es un banco
generador de aprendizajes, ni un auxiliar del docente por el simple
hecho de poder ser copiado y pegado en una asignación.
¿Quién
debe producir los contenidos? Los contenidos tienen que ser hechos
por docentes y, por ahora, aún no se hacen; por lo menos
no en las entidades educativas peruanas. La preparación que
requiere el docente para elaborar contenidos en INTERNET está
enmarcada en las bases de la Ingeniería Educativa. Esperamos
que no ocurra lo que conocemos de los programas de nintendo, que
fueron hechos por comerciantes y sólo sirven para estimular
la violencia y, se rescata, la coordinación óculo
manual.
Un buen
contenido sería, por ejemplo, aquel que muestra el flujo
sanguíneo en el cuerpo humano, con imágenes claras
y precisas, comentarios exactos y ampliados en páginas enlazadas,
que pueda ser "manipulado" por el estudiante para que
observe el fenómeno ante los cambios que él "provoque"
en el torrente sanguíneo, así como el comportamiento
de los diferentes componentes; que muestre comparaciones en diversas
edades o condiciones físico_biológicas y con el sistema
sanguíneo de otros seres vivos; que contenga las ayudas de
profundización suficientes para el profesor; que explique
las habilidades que ejercitará el estudiante y las operaciones
mentales que activará durante y en cada momento de la experiencia.
Como se apreciará, no es tan fácil y no es para ingenieros
o para comerciantes ajenos a la especialización educativa.
Y, ¿dónde
están los contenidos? Como aquellos de la flora y fauna peruana,
de la historia y geografía peruana, de la riqueza arqueológica,
de nuestra riqueza en costumbres, leyendas, folklore o paisaje,
¿dónde están?. Pues, todo está por hacerse
y elaborarlo es un asunto de gerencia, imaginación, pedagogía
y, por supuesto, de soporte tecnológico.
Quien
crea que debemos comprar contenidos para las escuelas peruanas está
muy falto de experiencia sobre el tema. Lo que debe estructurarse
es una estrategia de producción en plazos razonables. Y para
eso están nuestros profesores, claro que debidamente preparados.
Empecemos, que hay mucho por hacer.
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